La redacción atiende consultas de lectores, fuentes y organismos por correo electrónico y teléfono. El equipo de coordinación responde en un plazo máximo de 48 horas hábiles. Para asuntos urgentes de cobertura periodística, el canal telefónico tiene prioridad. Las solicitudes de rectificación o fe de erratas se procesan en el mismo día. Antes de escribir, revisá las preguntas frecuentes en la página de contacto para agilizar la gestión.
Cada informe que publicamos sigue un circuito fijo de verificación y edición. Así trabajamos para que la información llegue con contexto y sin apuro.
El pedido llega por correo, por el formulario de contacto o por una llamada a la redacción. Anotamos el tema, el alcance territorial y el plazo estimado que necesita quien consulta.
Buscamos documentos oficiales, datos de organismos públicos y testimonios de referentes locales. Contrastamos al menos dos fuentes independientes antes de redactar cualquier párrafo.
El cronista redacta el informe con lenguaje claro y sin tecnicismos innecesarios. El editor de mesa revisa cifras, nombres propios y fechas contra el material original.
El texto pasa por corrección de estilo y se arma la pieza final: título, volanta, bajada y, si hace falta, una infografía explicativa. Todo se ordena para lectura en pantalla y en móvil.
El informe se publica en el portal y se difunde por los canales habituales. Si el tema sigue vivo, la redacción lo actualiza con datos nuevos o aclaraciones de las fuentes.
Así trabajamos en la redacción: desde la primera alerta hasta la publicación del informe final. Cada etapa tiene un responsable, un plazo y un control de calidad.
Las agencias, corresponsales y lectores envían sus alertas. El equipo de mesa contrasta fuentes, confirma fechas y descarta rumores antes de abrir una nota.
El editor define el enfoque y asigna un redactor según la especialidad: economía, política o crónica social. Se fija un primer corte de información para las 14 horas.
El periodista escribe el borrador, consulta documentos oficiales y suma declaraciones. Un segundo editor revisa cifras, nombres y citas antes de la corrección de estilo.
El equipo de diseño prepara infografías y recuadros explicativos. La nota pasa por una última lectura para ajustar títulos, bajadas y etiquetas de sección.
El informe sale en portada y en el boletín de las 18 horas. Durante las siguientes 24 horas monitoreamos actualizaciones, correcciones y el impacto en redes.
Cada nota queda vinculada a su tema de origen. Si hay datos nuevos, el redactor agrega una actualización visible y deja constancia del cambio en el pie del artículo.